Las consolas portátiles de juegos y yo: a propósito de la Nintendo 3DS

Parafraseando al Búho, de Trome: ingreso al tunel de tiempo. Es el año 1991, aún no cumplo 14 años y ha llegado una nueva vecinita al barrio. Se llama Roxana, pero le dicen Rochi. Tiene 15, alquila el segundo piso de la casa de un amigo y toda la patota para ahí. Yo también suelo perder el tiempo en ese lugar pero por otro motivo: hay un Game Boy.

No era la primera vez que veía un juego electrónico portátil. Durante la primaria del colegio, el Gordo López, mayor que yo, poseía un Game & Watch. Casi todos pugnaban por su ‘juguetito’, pero a mí era uno de los pocos que se lo prestaba. Bueno, mejor dicho, me lo intercambiaba de forma temporal: él se quedaba con mi reloj pinball Casio y yo jugaba al Donkey Kong. Podía decirse que era el mismo DK que había conocido en los pinballs del Centro de Lima, pero sin color.

714px-Game&Watch-donkey-kong-1.jpg

Mas, el Game Boy que tenía Rochi era una consola portátil de juegos. O debiera decir «el GB propiedad del hermano menor de Roxana». Porque – para no faltar a la verdad – él era EL dueño de aquella consola portátil. Tenía 9 años y, como todo niño, era bastante engreído. Ambos habían regresado de Estados Unidos a Perú y hablaba más en inglés que en castellano.

Supongo que le molestaba ver a todos mis amigos y quien les habla cerca de su hermana. Aunque, debo confesar que yo paraba más en aquella casa por el bendito Game Boy que otra cosa. Mi Sega Genesis era la reina de mi cuarto, pero no podía salir con ella a la calle, menos llevarlo en el bolsillo del pantalón. En cambio, la consola portátil de Nintendo era LA maravilla del momento, pese a ser monocromática.

Lamentablemente, al igual que me ocurrió con las consolas superiores al Super NES, no fui dueño de alguna Sega Game Gear, ni una Game Boy Color, Game Boy Advance, N-Gage, Nintendo DS o PSP.

Pero, luego de enterarme de las características de la Nintendo 3DS, la nueva portátil de la gran N que saldrá en el 2011, como que me han dado ganas de comprarme una de este tipo. Además de mostrar los juegos en tercera dimensión sin la necesidad de gafas, el gran catálogo de juegos que se ha anunciado, así como el porteo de conocidos títulos y su conexión con la Virtual Console, son motivos más que suficientes como para adquirirla. Su precio borderaría los US$200 en Estados Unidos.

Y ustedes, ¿tienen una consola portátil? ¿Se van a comprar la Nintendo 3DS?

Pedro Rivas Ugaz
Foto: failed guide dog / Uros Trebec

PD: Si eres fanático de Green Day y aún no tienes entrada para el concierto de este 26 de octubre, esta es la oportunidad perfecta para participar en La Batalla de las Bandas: Green Day Rock Band.

Arma tu banda de 4 integrantes (guitarra, bajo, batería y voz), elige las canciones con las que quieres participar e inscríbete en este concurso, organizado por Isla3. Lee las bases para más detalles.

Según nota de prensa, para el primer y segundo lugar los premios son 4 entradas a la zona «R» y 4 entradas para la zona «Y». Además, habrá premios sorpresa para el tercer y cuarto puesto.

Ellos ponen los instrumentos de Rock Band, la consola PS3, las pantallas HD, el escenario, luces y el sonido.

Fecha y hora: sábado 9 de octubre, 2:30pm.
Lugar: Jazz Zone de Miraflores.
Costo de inscripción: s/.25 por participante.
Fans: s/.5 (no compiten)
Consumo mínimo dentro del local: S/10

Un comentario sobre “Las consolas portátiles de juegos y yo: a propósito de la Nintendo 3DS”

  1. changos, por trabajos de la u no pude ir al concurso de Isla3. espero se repia. y sí, yo tb empecé con mi gameboy classic… cuando tenía 4 años, traidito de japón por mis viejos. q vicio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.